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Liu en Oslo, Vanunu en Berlin


PREMIO INTERNACIONAL DE DIREITOS HUMANOS

Tras 18 años en una cárcel israelí, once de ellos en régimen de aislamiento, el israelí Mordechai Vanunu tampoco puede venir a Berlín a recoger el premio de la Liga Internacional de Derechos Humanos

No podrá acudir a recibir el premio que ha recibido como defensor de los derechos humanos. Su país le prohíbe el viaje. De nada han valido las cartas de personalidades interesándose por su situación. Por primera vez en 49 años, la ceremonia del premio quedará deslucida. No se trata del Premio Nobel de la paz, con el chino Liu Xiaobo como protagonista en Oslo, sino del técnico nuclear israelí Mordechai Vanunu galardonado en Berlín.

   China impide que Liu participe en la ceremonia de Oslo, será la primera vez que no habrá nadie para aceptar el premio desde 1936, cuando le fue concedido a Carl von Ossietsky, un periodista alemán preso en un campo de concentración nazi, se dice. Vanunu ha sido igualmente galardonado por la Liga Internacional para los derechos humanos con su premio anual con medio siglo de tradición, que, precisamente, lleva el nombre de Carl von Ossietsky.

     Vanunu, que trabajaba en el centro nuclear israelí de Dimona, fue condenado a 18 años de cárcel por revelar, en 1986, por convicciones pacifistas, a un diario británico, el secreto que todos conocían: que Israel es una potencia nuclear con completos arsenales de destrucción masiva. Poco después fue secuestrado por el Mossad en Roma y encarcelado por "traición y espionaje". Cumplió su condena entera. De los 18 años pasó once en régimen de aislamiento. El día de abril de 2004 en que salió en libertad, en Aschkelon, apeló a su país a que renunciara al arma nuclear y permitiera inspecciones internacionales en el centro nuclear de Dimona, lo mismo que dijo en 1986, y lo mismo que hoy se exige con tanto ruido de Irán, que no tiene armas nucleares ante la sospecha de que las quiere tener. El mismo Mossad que en 1986 secuestró a Vanunu, asesina hoy a científicos iraníes en Teherán.

     Aquel día de Abril, Vanunu dijo que había sido objeto de "un trato bárbaro y cruel" en la cárcel. "Me siento orgulloso y feliz de lo que hice", declaró antes de dirigirse a sus carceleros: "no habeís conseguido acabar conmigo". Desde entonces, Vanunu tiene prohibido abandonar Israel, moverse libremente por su país e incluso mantener contactos con la prensa, bajo pena de cárcel. Seis premios nóbeles, entre ellos el escritor alemán Günter Grass, han pedido a Simón Peres y a Benjamin Netanyahu que dejen venir a Vanunu a Berlín a recoger el premio. Sin resultado.  "Mordechai Vanunu comparte el destino de Liu Xiabo", señala el comunicado difundido en Berlín por la Liga Internacional para los derechos humanos.